lunes, 10 de octubre de 2016

Cuba: ¿socialismo de mercado o planificación socialista?

A continuación incluyo el extracto de un artículo sobre el que desarrollaremos la útlima clase de la semana.


Si tenéis interés en leerlo completo podéis tener acceso a él a través de el siguiente link


Dias Carcanholo, Marcelo. Profesor asistente del IE-UFU y doctorando en IE-UFRJ, Brasil.
Nakatani, Paulo. Profesor del Programa de Posgrado en Política Social de la Universidad Federal de Espíritu Santo (Brasil).

Introducción
La sociedad cubana mantenía una estructura económica, política, y social que buscaba avanzar y desarrollar la producción y la apropiación con un carácter cada vez más social[1] tratando de apuntar a un grado de desarrollo de la sociedad en el cual cada uno contribuiría de acuerdo con su capacidad y recibiría de acuerdo con sus necesidades.[2] La grave crisis del período 1989-1993 exigió profundas transformaciones económicas, pese a lo cual Cuba intenta mantener el principio distributivo socialista "de cada uno según su capacidad, para cada uno según su trabajo"[3] de la fase de transición al comunismo. La propuesta de "resistir y superar la crisis al menor costo social posible"[4] llevó la crisis a un escenario de intercambios protegidos por el racionamiento, en el cual las ventas son realizadas a través de laslibretas.[5]
Las reformas cubanas surgen de la crisis que acompañó a la caída de la Unión Soviética y a la ruptura de los vínculos de Cuba con el Consejo de Ayuda Económica Mutua (CAME), a través del cual mantenía la mayor parte del intercambio económico, financiero y científico-técnico. Las reformas se iniciaron[6] con el IV congreso del Partido Comunista Cubano, en 1991, donde
Fueron establecidas varias cosas: reabrir el mercado interno -agropecuario, industrial, artesanal en moneda nacional y mercancías importadas y de fabricación nacional en moneda extranjera-; abrir la economía nacional al capital, al dinero mundial y a las mercancías; permitir la asociación económica del Estado con el capital extranjero; impulsar el autofinanciamiento de las empresas en divisas convertibles y permitir a las empresas estatales exportar e importar directamente; descentralizar el sistema bancario nacional, entre otras reformas.[7]
La apertura de la economía cubana en los años noventa ocurrió en un período de profunda crisis y el gran dilema para su aprobación e implementación estaba centrado en la contradicción entre el mercado y la planificación central. Veremos que la ideología que identificaba mercado con capitalismo y planificación con socialismo, terminó siendo superada y se desarrolló la concepción de la "economía socialista de mercado". Discutiremos con más detalle esa contradicción a lo largo de este artículo.
Después de la victoria de la revolución en enero de 1959, las contradicciones internas y las presiones del imperialismo norteamericano condujeron a la sociedad cubana en dirección al Bloque socialista y al desarrollo de una economía centralmente planificada. Es posible identificar cuatro puntos centrales como objetivos generales del modelo económico y social de la economía socialista cubana: a)propiedad estatal casi absoluta de los medios de producción; b) conservación en lo fundamental de la planificación económica, lo que redunda en el hecho de que los planes productivos son fijados con predominio de relaciones verticales, y donde los instrumentos económicos y mecanismos financieros desempeñan un papel pasivo frente a la planificación; c) garantía de empleo, salud, educación y previsión social con igual oportunidad de acceso para toda la población, siendo el otorgamiento de esos servicios gratuito, y d) meta de un cierto grado de equidad y homogeneidad en la sociedad.[8] Este último punto trajo consigo varias otras metas relacionadas: distribución racionada de los bienes de consumo; aproximación de las condiciones de vida entre la ciudad y el campo; condiciones de incorporación de la mujer en la vida económica activa; humanización de los llamados trabajos "duros"; y, minimización de las diferencias saláriales.
Los cuatro objetivos generales son traducidos, en términos de empleo y salarios, en las siguientes metas: a) pleno empleo garantizado por vía estatal como meta básica; b) satisfacción de la demanda por fuerza de trabajo de la economía por tipo de actividad y territorio, velando por la eficiencia mediante la planificación; c) seguridad en el trabajo (protección e higiene, descanso, disposiciones generales sobre previsión social y protección contra arbitrariedades en el acto de despedir); d) sistema salarial centralizado y uniforme, a fin de definir escalas y tarifas únicas (con atención a la complejidad del trabajo y la calificación requerida) y no permitir grandes desigualdades saláriales; e) coordinación por la planificación de la formación de la fuerza de trabajo y la garantía de su inserción (absorción) automática en empleos de acuerdo con la especialidad de quienes ingresan a la fuerza de trabajo; y f) obtención de comportamientos laborales que atiendan a la disciplina y eficiencia.
Esas características que definían el proyecto socialista cubano fueron modificadas con las reformas iniciadas en 1991, permitiendo la expansión de las relaciones mercantiles y la descentralización de la planificación. En primer lugar, se modificó constitucionalmente el concepto de propiedad y la definición de planificación centralizada. En segundo lugar, un acelerado proceso de desestatización de las tierras que fueron transformadas en cooperativas. En tercer lugar, la despenalización de la posesión y uso de divisas extranjeras, la liberalización del trabajo por cuenta propia y la autorización para el funcionamiento de varios mercados privados de productos agropecuarios, industriales y de artesanado.
Este artículo se concentra en las reformas implementadas y sus consecuencias sobre la economía y la sociedad cubana. En primer lugar, describimos la crisis por la cual pasó en el período entre 1989 y 1993; enseguida, investigamos las causas de la crisis y los principales factores de su profundización. Posteriormente, presentamos y discutimos los principales elementos de la reforma económica y sus impactos sobre la estructura productiva cubana; y finalmente, hacemos una evaluación sobre las perspectivas que visualizamos para la economía cubana.
FUENTE: http://www.herramienta.com.ar/

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